Naivasha, 20 de septiembre
Hoy tocaba madrugar para despedirse del Masai Mara. Después de nuestro desayuno partíamos hacia Naivasha, diciendo adiós a las llanuras del gran parque Keniata y a todos los animales que allí habitan.
Una vez más teníamos que deshacer nuestros pasos por el terrible camino de tierra por el que habíamos venido. A ambos lados del camino se sucedían las llanuras con poblados Masai y los niños que nos saludaban a nuestro paso. El último animal que vimos fueron un grupo de jirafas en la lejanía. Estos caminos son tan duros que las furgonetas con turistas suelen tener problemas y averías. A medio camino nos paramos ya que la furgoneta de unos japoneses se había estropeado.