Masai Mara, 19 de septiembre
Parece que ni en Kenia, ni en ninguna de nuestras vacaciones, se nos permite dormir más allá de las 6,30 de la mañana. Hay que estar en el parque lo antes posible para que el sol no empiece a calentar y los animales no se escondan entre los arbustos.
Antes de las 7,30 ya estábamos recorriendo los caminos del parque. La idea era comer dentro del mismo y estar hasta las 16,30 de la tarde observando los distintos animales. Conseguido el objetivo de ver a los cinco grandes, había un animal que todavía nos faltaba en nuestra lista, el guepardo. Al parecer los guepardos son especialmente difíciles de ver. Además, aunque el día de antes habíamos visto a dos leonas y un cachorro, nuestro deseo era poder encontrarnos con un león macho.
Yendo por los mismos caminos del día anterior nos encontrábamos una vez más con los mismos animales, búfalos, impalas, gacelas, elefantes al fondo, girafas, monos, pumbas,... Al cabo de un buen rato por el Masai Mara acercándonos al río Mara, pudimos por fin ver un guepardo y de forma muy clara con su cría. Habían cazado poco antes y estaban relativamente cerca de nosotros. Es un animal muy elegante, delgado y la verdad es que con cierta distancia podría parecer hasta un gato grande.